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Cuánto cuesta vender en Amazon en 2026: la cuenta completa, tarifa a tarifa y por unidad

Comisiones, tarifas FBA, tasa de servicios digitales, colocación, inventario, devoluciones, EPR y PPC: la cuenta completa para saber tu margen real por unidad y por marketplace.

Cuánto cuesta vender en Amazon en 2026: la comisión visible es la punta del iceberg; las tasas periféricas están sumergidas.
Cuánto cuesta vender en Amazon en 2026: la comisión visible es la punta del iceberg; las tasas periféricas están sumergidas.

En 2026 Amazon bajó las comisiones del escaparate. Redujo de media 0,17 € por unidad vendida en Europa, recortó tarifas FBA y bajó el porcentaje por referencia en categorías de gran volumen como ropa, hogar y suplementos. A primera vista, vender salió más barato. No salió. Lo que hizo Amazon fue quitar peso de la comisión que todo el mundo mira y repartirlo entre una docena de tasas periféricas que casi nadie suma: la tasa de servicios digitales, la colocación de inventario a la entrada, la penalización por stock bajo, el almacenamiento estacional, las devoluciones, las ecotasas.

Hay una parte buena, y conviene decirla: varias de estas tasas premian al vendedor que opera bien. Si no dejas caer el stock, no pagas la penalización por stock bajo. Si optimizas la logística y la colocación, esquivas los recargos. Quien lleva la operación fina consigue no pagar una parte de esto. Pero hay otras que se pagan sí o sí, hagas lo que hagas: la tasa de servicios digitales y las ecotasas no dependen de operar mejor. Sumándolo todo, la comisión bajó en la fachada y el riesgo cambió de bolsillo. Fue a parar al tuyo.

Voy directo al grano, porque aquí se decide si este negocio te da beneficio o pérdida. El margen en Amazon se calcula por unidad y por marketplace, después de restar todas las tarifas — y hay marcas que venden mucho y ganan poco precisamente porque miran la comisión del 8% o del 15% y se olvidan del resto. El beneficio en este negocio se construye céntimo a céntimo. Y lo digo en sentido literal: un producto que pasa de 19,99 € a 20,01 € puede perder 1,40 € de margen por una sola tarifa que salta de tramo. Sin una calculadora que junte todas las tasas por unidad y por país, esta cuenta no se hace de cabeza — y al final de este artículo te digo cómo montar la tuya.

Montar la operación entera —abrir cuenta, elegir marketplaces, logística— es otra conversación, y la tengo a fondo en la guía de cómo vender en Amazon en 2026. Aquí vamos solo al dinero: dónde se va de verdad, tarifa a tarifa, y cómo montar la cuenta que te dice, antes de fijar el precio, si todavía te queda margen.

En pocas líneas: dónde se va el dinero de verdad

Vender en Amazon tiene cinco bloques de coste que muerden tu margen. El acceso: 39 €/mes del plan Profesional. La comisión por referencia: del 8% al 15% según categoría y precio, sobre el precio total (incluye los portes que cobras al cliente), con saltos de tramo brutales al cruzar umbrales como los 20 €. La tasa de servicios digitales (DSF): para una empresa establecida en España añade un 3% sobre la comisión en todas las tiendas —amazon.es incluida— y, desde el 20 de marzo de 2026, un 3% también sobre la logística FBA en Francia y Reino Unido — obliga a fijar precio por país. La logística: FBA cobra por unidad según tamaño y peso, con un recargo de combustible del 1,5%, más colocación a la entrada y tasas de inventario (almacenamiento estacional, stock bajo, inventario antiguo). Y el coste invisible: devoluciones, retiradas transfronterizas y ecotasas (EPR). La cuenta buena se hace por unidad y por marketplace, después de todo esto.

Esa es la estructura completa. Vamos bloque a bloque, del más obvio al más escondido, y al final montamos la calculadora que lo junta todo.

1. El coste de acceso: 39 euros al mes, y por qué

El coste más fácil de entender es la entrada. Amazon tiene dos planes. El Individual no tiene mensualidad, pero cobra 0,99 € por cada artículo vendido. El Profesional cuesta 39 € al mes (sin IVA) en las tiendas de la zona euro.

Las matemáticas resuelven la elección en segundos. Por encima de 40 unidades al mes, el Individual sale más caro solo en la tasa por artículo — y ni siquiera es ese el punto principal. El plan Profesional es la puerta a todo lo que hace funcionar este negocio: la elegibilidad para la Buy Box, el acceso a la consola de publicidad, las integraciones por API para tu repricer y tu facturación, la gestión de inventario en bloque. Para una marca o un fabricante en serio, el Individual ni siquiera está sobre la mesa. Si vas a vender en serio, asumes los 39 € y no vuelves a pensar en ello. Son coste fijo, y el primer número de la cuenta. La cuenta en sí se abre en unos días si llevas la documentación preparada; el proceso completo, paso a paso, está en crear una cuenta de vendedor en Amazon.

2. La comisión por referencia y el precipicio del céntimo

La comisión por referencia es la tajada que Amazon se lleva por cada venta. Es el coste que todo el mundo conoce — y el que más gente calcula mal, por una razón concreta: la base sobre la que se aplica.

Amazon no aplica el porcentaje al precio del producto. Lo aplica al precio total de venta, que incluye los portes que cobras al cliente y extras como el envoltorio para regalo. Vendes un artículo a 29,99 € y cobras 3,99 € de envío: la comisión se calcula sobre 33,98 €. Quien monta el precio olvidando esto subestima la comisión desde el primer cálculo.

Y luego están los tramos. Desde el 5 de enero de 2026, Amazon rediseñó la tabla de comisiones en Europa para incentivar el producto barato — una respuesta directa a la presión de Temu y Shein. La consecuencia es que la rentabilidad pasó a depender de umbrales de precio muy estrictos. Estos son los principales para 2026:

CategoríaComisión por referencia 2026Tarifa mínima
Ropa y accesorios5% hasta 15 € · 10% de 15 € a 20 € · 15% por encima de 20 €0,30 €
Hogar8% hasta 20 € · 15% por encima de 20 €0,30 €
Salud, belleza y cuidado personal8% hasta 10 € · 15% por encima de 10 €0,30 €
Alimentación, nutrición y vitaminas5% hasta 10 € · 15% por encima de 10 €
Ropa y comida para mascotas5% hasta 10 € · 15% por encima de 10 €0,30 €
Electrónica e informática7% sobre el precio total0,30 €

Fíjate en la columna del medio. Un producto de hogar a 19,99 € paga un 8% de comisión — 1,60 €. Sube el precio a 20,01 €, cruza el umbral, y la comisión se dispara al 15% — 3,00 €. Dos céntimos más en el precio de venta destruyen 1,40 € de margen por unidad, de forma instantánea. Es el precipicio del céntimo, y pilla a quien usa repricers automáticos sin frenos en los umbrales.

Casos así demuestran por qué conocer la plataforma a fondo vale dinero real. La decisión de precio tiene que estar alineada con la estructura de tarifas, no contra ella. Muchas veces menos es más: mantener un producto a 19,99 € te rinde más que subirlo a 21 € sin criterio, porque cruzar el umbral le entrega a Amazon el margen que creías estar ganando.

El precipicio del céntimo en las comisiones de Amazon: cruzar los 20 euros hace saltar la comisión de hogar del 8% al 15%.
El precipicio del céntimo: a 19,99 € pagas el 8%; a 20,01 €, el 15%. Dos céntimos, 1,40 € de margen por unidad.

Y hay un castigo en el extremo opuesto de la tabla: la tarifa mínima de 0,30 €. En un producto de 2 €, esos 0,30 € son un 15% real de comisión, muy por encima del porcentaje nominal de la categoría. En mi marca propia, que factura en torno a 150.000 € al año, la mayoría de las referencias está entre los 15 € y los 20 € — y no es casualidad. Vender en Amazon por debajo de los 10 € es dificilísimo de rentabilizar: son productos prácticamente commodity, donde solo unos pocos, con escala o coste de producción muy bajo, consiguen competir. En producto de precio bajo, la viabilidad la deciden la tarifa mínima y las tasas periféricas que suman por debajo, mucho antes que la comisión porcentual. Decidir qué referencias de tu catálogo aguantan esta estructura de costes — y cuáles es mejor no subir — es un ejercicio en sí mismo, previo a cualquier tabla de tarifas.

3. La tasa de servicios digitales (DSF): el 3% que te acompaña a todas las tiendas

A partir de aquí entramos en los costes que casi nadie suma, y el primero es el que más distorsiona la estrategia: la tasa de servicios digitales (Digital Services Fee, DSF).

Varios países europeos aplican impuestos sobre servicios digitales a las grandes plataformas. Amazon, para proteger su margen, repercute ese coste a los vendedores como un recargo porcentual sobre tus propias tarifas. Y aquí viene el detalle que a un vendedor español le cambia la cuenta: la DSF depende de dos cosas a la vez, la tienda donde vendes y el país donde está establecida tu empresa. España tiene impuesto digital propio —el 3%—, así que el recargo grava el servicio que Amazon te presta a ti, vendas donde vendas. Desde octubre de 2024, una empresa establecida en España paga un 3% de DSF sobre la comisión en todas las tiendas de Amazon: amazon.es, sí, pero también Alemania, Italia o Francia. Y la actualización que entró en vigor el 20 de marzo de 2026 añadió otra vuelta de tuerca: en Francia y Reino Unido, el 3% se aplica además sobre las tarifas de logística FBA.

Para una empresa establecida en España, el mapa queda así:

Tienda donde vendesDSF sobre la comisiónDSF sobre la logística (FBA)
España (amazon.es)3%
Alemania3%
Italia3%
Francia3%3%
Reino Unido3%3%

La tabla te dice dos cosas. La primera: el 3% sobre la comisión es estructural. Es exactamente el tipo de tasa del que hablaba en la intro — la pagas sí o sí, y ninguna mejora operativa te la quita. Entra en el coste de cada unidad desde el día uno, también en tu mercado de casa. Y tiene una derivada incómoda al expandirte: en Alemania compites contra vendedores locales que no pagan este recargo en su propia tienda, porque Alemania no tiene impuesto digital. Tú lo llevas puesto por estar establecido en España. La segunda: Francia y Reino Unido muerden también la logística. El mismo producto, al mismo precio, te deja menos margen allí que en Alemania, Italia o España, porque el 3% se aplica dos veces — sobre la comisión y sobre la tarifa FBA.

La consecuencia práctica es estratégica. Tu rentabilidad dejó de ser un número europeo consolidado: hay que fijar el precio de venta de forma independiente en cada marketplace y decidir el orden de expansión mirando también la DSF, no solo el tamaño del mercado. Quien mantiene el mismo PVP en toda Europa está subvencionando los mercados caros con el margen de los baratos sin darse cuenta. Y un aviso de higiene: no copies la cuenta de margen de un competidor alemán o americano, porque su mapa de DSF no es el tuyo. Confirma siempre tu caso concreto en el apartado de tarifas de tu Seller Central. (La DSF es un recargo sobre tus tarifas, distinto del IVA, que tiene su propia mecánica: la tienes en la fiscalidad de vender en Amazon.)

4. FBA o FBM: la logística es donde la unidad gana o pierde peso

Elegido el producto y el precio, la siguiente decisión define gran parte del coste por unidad: quién se encarga de la logística.

En FBM envías tú, desde tu almacén. Dentro de España los portes domésticos son manejables, y el salto llega al vender fuera: un envío B2C de España a Alemania o Francia ronda los 6 € a 12 € por paquete de 1 kg con transportistas como SEUR, Correos Express, DPD o DHL. Por encima del coste directo del flete, el FBM te cobra un coste de oportunidad mayor: te quedas sin el sello Prime y pierdes presencia en la Buy Box, donde se decide la inmensa mayoría de las ventas. Para producto sobredimensionado —el mueble es el caso típico, porque FBA ni siquiera admite envíos multibulto—, perecedero o de margen tan justa que no soporta las tarifas FBA, el FBM tiene sentido. Para la mayoría de los productos de rotación normal, el precio de no tener Prime es demasiado alto.

En FBA, Amazon cobra una tarifa por unidad que cubre recepción, almacenamiento, picking, embalaje, envío y atención al cliente. Esa tarifa se calcula por tamaño y peso — y aquí hay un detalle que pilla a quien vende producto ligero pero voluminoso: Amazon usa el peso volumétrico cuando es superior al peso real. Se calcula multiplicando largo × ancho × alto en centímetros y dividiendo entre 5.000. Un cojín ligero pero grande puede pagar la tarifa de un producto mucho más pesado.

En diciembre de 2025 y enero de 2026, Amazon bajó las tarifas FBA de paquetes una media de 0,32 € por unidad en los cinco grandes mercados (Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y España), y extendió las tarifas reducidas de FBA de bajo precio a casi todas las categorías para artículos de 20 € o menos, con un ahorro medio adicional de 0,45 € por unidad.

La tabla siguiente te da el orden de magnitud para 2026 en los mercados continentales. Son valores aproximados, para dimensionar la cuenta — Amazon actualiza estas tarifas varias veces al año, por tramo de tamaño y peso, así que el número exacto de cada referencia lo confirmas siempre en la tabla oficial viva: el Rate Card FBA Europa de Amazon y la página de tarifas de logística FBA en Seller Central. Nunca fijes un precio con la tabla de abajo sin cruzarla con el rate card del día.

Tamaño y peso (ES, FR, IT, DE) — valores aprox. 2026Tarifa FBA estándar (aprox.)FBA bajo precio (≤ 20 €)
Sobre ligero (≤ 33×23×2,5 cm; ≤ 20 g)2,33 € – 3,23 €1,87 € – 2,64 €
Sobre estándar (≤ 210 g)2,57 € – 3,45 €2,12 € – 2,81 €
Sobre grande (≤ 960 g)3,04 € – 3,94 €2,65 € – 3,35 €
Paquete pequeño (≤ 35×25×12 cm; ≤ 150 g)3,38 € – 4,13 €3,04 € – 3,59 €
Tamaño estándar (hasta 1 kg)3,56 € – 4,39 €
Tamaño estándar (1 kg – 1,5 kg)4,32 € – 5,50 €

Lee la tabla como orden de magnitud, no como tarifario cerrado: confirma siempre el valor de tu referencia en la tabla oficial de Amazon antes de calcular el margen.

Hay un detalle que se come parte de este alivio: desde el 17 de abril de 2026, Amazon aplica un recargo de combustible y logística del 1,5% sobre todas las tarifas FBA en las tiendas de la UE y Reino Unido. No es un número grande por unidad, pero se aplica a todas, y tienes que incluirlo en el cálculo — multiplicar la tarifa FBA por 1,015 — o estarás subestimando el coste logístico de cada venta.

5. Meter el stock en la red de Amazon: la colocación a la entrada

Esta sección solo te afecta si vas por FBA. Si envías tú, en FBM, sáltatela — no hay inventario que colocar en la red de Amazon. Pero si vas por FBA, antes de una sola venta tienes que poner el stock dentro de la red. Y aquí hay un coste que creció mucho en 2026 y que mucha gente descubre tarde: la tarifa de colocación de inventario a la entrada (Inbound Placement Service Fee).

El flete en sí se resuelve con el Programa de Transportistas Asociados (Partnered Carrier), con tarifas negociadas para paquete pequeño (SPD) o palés (LTL) desde tu fábrica o almacén. Ese es el coste previsible. La tarifa de colocación es el imprevisto, y funciona como un dilema con tres salidas:

  1. Repartir entre 4 o más centros que Amazon te recomienda. No pagas tarifa de colocación, pero fragmentas el envío y pierdes economías de escala en el transporte — el flete sale más caro.
  2. Repartir entre 2 o 3 centros. Pagas una tarifa intermedia, del orden de 0,13 € a 0,34 € por unidad para artículos estándar.
  3. Enviarlo todo a un único centro, para ahorrar en el flete. Por ese privilegio, Amazon cobra la tarifa máxima — entre 0,21 € y 0,68 € por unidad para artículos estándar en 2026, y bastante más para voluminosos.

La cuenta es simple y brutal. Para 10.000 unidades de tamaño estándar enviadas a un único centro, la colocación añade entre 2.100 € y 6.800 € antes de vender la primera unidad. Es un coste que tienes que amortizar entre las unidades enviadas y sumar al coste unitario — y que se dispara si Amazon te asigna centros fuera de España, cosa habitual con el programa paneuropeo.

Y una penalización que borra el margen de lotes enteros: la tarifa por defectos en el envío. Códigos de barras ilegibles, envíos mal etiquetados o al centro equivocado, discrepancias de cantidad — cada unidad mal preparada puede costar en torno a 0,55 € de penalización. En un lote de producto barato, esto basta para convertir el lote en pérdida. Preparar el envío con rigor protege margen, directamente.

6. El efecto tenaza del inventario: guardas de más o de menos, y pagas por ambos

El inventario en 2026 está montado como una tenaza. Amazon te penaliza si guardas stock de más, y te penaliza si guardas stock de menos. No existe la posición neutra: el inventario se gestiona o se paga.

Almacenamiento mensual. Todo el stock en los centros FBA paga una tarifa mensual por volumen ocupado. Y esa tarifa es estacional, diseñada para forzarte a vaciar antes de Navidad: en temporada baja (enero a septiembre) ronda los 27,54 € por metro cúbico al mes para producto estándar; en el cuarto trimestre se dispara casi un 90%, hasta los 52,20 € por metro cúbico. Quien entra en octubre con exceso de stock paga la tarifa alta por su propia mala previsión.

Inventario antiguo. Sobre la tarifa mensual se acumulan recargos por el stock que no rota. A partir de los 271 días empiezan a pesar, y el stock con más de 365 días se lleva una penalización del orden de 180 € por metro cúbico al mes, sumada a la tarifa base. El capital inmovilizado en producto que no vende deja de ser solo capital parado y se convierte en una sangría mensual que muchas veces hace más barato destruir que seguir almacenando.

Tarifa por stock bajo (Low-Inventory-Level Fee). En el otro extremo de la tenaza, Amazon cobra por cada unidad vendida cuando tu histórico de stock cae por debajo de 28 días de cobertura (en el corto y en el largo plazo). Y desde enero de 2026, la métrica se calcula a nivel de FNSKU — la variante exacta — y no del ASIN padre. Traducción: tienes buen nivel global de una camiseta, pero la variante “L azul” se queda en rotura, y la penalización se aplica a todas las ventas futuras de esa variante. La tarifa se mueve entre 0,20 € y 0,70 € por unidad para artículos estándar.

La salida estructural a esta tenaza es la red AWD (Amazon Warehousing and Distribution), un almacenamiento aguas arriba más barato que reabastece el FBA automáticamente. El mecanismo que interesa: si reabasteces el FBA desde AWD en un 70% o más del volumen, tu producto queda exento de la tarifa por stock bajo y de los recargos por exceso de utilización. No desarrollo aquí el detalle de precios del AWD — basta con que sepas que existe como válvula de escape, y que la decisión de usarlo entra en la cuenta de quien opera volúmenes grandes.

7. La logística inversa: el coste que no aparece en el precio

Las devoluciones son el coste que más fácilmente se queda fuera de la cuenta, porque ocurren después de la venta y no están en el precio de etiqueta. En e-commerce, las tasas de devolución van del 5-10% en categorías generales a más del 20% en moda y calzado. Cada devolución dispara una cascada de costes.

Tarifa de administración del reembolso. Cuando reembolsas a un cliente, Amazon no te devuelve la comisión entera que cobró. Se queda con el 20% de la comisión por referencia original, hasta un máximo de 5 €. Pagaste 2,45 € de comisión, Amazon retiene 0,49 € al procesar el reembolso. Es un coste seco por cada devolución.

Procesamiento físico. En productos con tasas de devolución altas, Amazon cobra además el procesamiento de la devolución — inspección, reacondicionamiento —, desde aproximadamente 1,65 € por unidad, lo que erosiona más la rentabilidad del lote devuelto.

Retiradas y el problema transfronterizo. Si el stock se queda obsoleto o dañado y quieres recuperarlo, pides una retirada (removal). Y aquí hay un coste escondido para quien usa el programa paneuropeo: si tu inventario está en un centro de Francia, Alemania o Polonia y quieres traerlo de vuelta a tu almacén en España, la retirada es transfronteriza y encarece frente a una retirada doméstica. En muchos casos sale más barato pedir la destrucción (tarifas bajas, del orden de 0,30 € a 0,40 € para productos pequeños) o la liquidación (Amazon se queda un 15% de comisión sobre el poco valor recuperado, más un coste de procesamiento) que pagar el regreso a España. Es una decisión de tesorería que tienes que saber tomar en frío.

8. El coste regulatorio: EPR y ecotasas

Hay un bloque de coste que no está en ninguna tabla de Amazon, pero que bloquea la cuenta si lo ignoras: la Responsabilidad Ampliada del Productor (EPR, o RAP) y las ecotasas. Quien pone un producto envasado en un mercado tiene que financiar la gestión de su residuo. En 2026, esto dejó de ser opcional.

Los números que tienen que entrar en tu cuenta: en España —tu mercado de casa, donde ya deberías estar registrado en el MITECO— pagas a un sistema como Ecoembes tarifas por kilo puesto en el mercado (desde 0,117 € en papel/cartón hasta más de 1,2 € en plásticos flexibles) y sumas el impuesto sobre envases de plástico no reutilizables, que grava con 0,45 € cada kilo de plástico virgen. La fricción real llega al expandirte: en Francia, el registro en ADEME con etiquetado Triman obligatorio; en Alemania, el registro LUCID; en Italia, su propio sistema. Y a partir de agosto de 2026, cualquier vendedor sin presencia física en el país de destino tiene que designar un representante autorizado local para la EPR — una tarifa recurrente por cada país al que te expandes.

No desarrollo aquí este bloque porque es tema de un artículo propio, y porque la parte que te puede parar la cuenta merece tratamiento aparte: el detalle del PPWR, de los registros por país y de cómo evitar el bloqueo está en el artículo sobre PPWR y EPR en Amazon 2026. Para la cuenta de margen, quédate con esto: la EPR es un coste por unidad vendida en cada país, y tiene que entrar en el cálculo como cualquier otra tarifa.

9. Invertir para crecer: PPC y el escudo de la nueva selección

Hasta aquí hemos hablado de costes de operar. Falta el coste de hacer que el producto venda: la publicidad. Un producto nuevo en el catálogo de Amazon no tiene tracción sin inversión, y el coste de adquisición es la partida que más devora margen si no se vigila.

El tráfico interno se compra por PPC (Sponsored Products, Brands, Display); el orgánico lo reparte el buscador de Amazon según tu conversión y tu histórico — cómo funciona el algoritmo de Amazon lo tengo explicado aparte. El coste por clic se mueve entre 0,20 € y 2,00 € según la agresividad del nicho, y el ROAS de 4:1 — por cada euro invertido, cuatro de venta — es el suelo, el mínimo de supervivencia para no estar pagando por vender. Pero es eso: un suelo. En las marcas que acompaño, con campañas bien estructuradas, lo normal es quedar muy por encima — veo ROAS de 10:1, de 12:1 y, en algún caso, de 20:1. No te lo prometo como garantía, porque depende del producto, del nicho y de la estructura de cuenta; te lo digo como lo que se consigue cuando el PPC está bien montado, en vez de quemado. PPC sin esa disciplina es la forma más rápida de convertir un producto rentable en un producto que vende mucho y no da beneficio. Qué separa un caso del otro —la estructura de campañas, el método Hagakure y el break-even ACOS— lo tienes entero en publicidad PPC en Amazon.

Hay un escudo financiero que pocos aprovechan bien: el Programa de Nueva Selección FBA (FBA New Selection). Al inscribir un ASIN nuevo, con Brand Registry, accedes a un paquete de exenciones en el periodo de arranque: cero tarifa de colocación a la entrada en las primeras 100 unidades, 120 días de almacenamiento sin coste, y — lo más valioso — un reembolso medio de en torno al 10% sobre las ventas de ese ASIN nuevo durante el periodo de gracia. Ese reembolso funciona como amortiguador directo del coste de las primeras campañas PPC. Quien lanza un producto nuevo sin usar este programa está pagando de más por nada.

Una nota para quien invierte fuera de Amazon: si llevas tráfico a Amazon desde anuncios en Meta o Google, la misma lógica de la DSF te alcanza también ahí. Meta cobra a los anunciantes desde el 1 de julio de 2026 las llamadas “tarifas por ubicación” (location fees) — un recargo para repercutir los impuestos digitales que varios países cobran a la plataforma. Se calculan por el país donde se ven los anuncios, no por el país del anunciante, y España está en la lista: dirigir impresiones a compradores españoles lleva un recargo de en torno al 3% en Meta, igual que apuntar a Francia o Italia. Google lleva años con sus “costes operativos regulatorios”, más bajos en esos tres mercados (del orden del 2%). No es un número enorme, pero se suma al coste por clic y tienes que contarlo en el CAC cuando haces tráfico externo hacia Amazon.

10. Cómo montar la calculadora de margen

Todo lo que hemos visto converge en un único cálculo, y es el cálculo que separa a quien gana de quien solo factura. El margen real de un producto en Amazon es la contribución marginal por unidad y por marketplace, después de todas las tasas periféricas. La fórmula, por unidad y por país:

Margen = PVP − comisión por referencia − DSF (de la tienda) − tarifa FBA × 1,015 − parte proporcional de almacenamiento, colocación y devoluciones − EPR (del país) − PPC por unidad − coste del producto.

Tres disciplinas hacen fiable esta cuenta:

  • Calcula por país, no en media. La DSF y la EPR mueven el margen entre España, Francia y Alemania con el mismo PVP. Una margen media esconde un país en pérdidas.
  • Reparte los costes “de lote” entre las unidades. La colocación a la entrada, el almacenamiento y las devoluciones no van por venta, pero hay que repartirlos entre las unidades que esperas vender, o subestimas el coste real.
  • Decide el precio después de la cuenta, no antes. El precipicio del céntimo, la tarifa mínima de 0,30 € y el doble bocado de la DSF en Francia entran todos en el precio final. Fijar el PVP y calcular el margen después es el orden inverso al correcto.
Calculadora de margen en Amazon 2026: del precio de venta al margen real después de todas las tarifas, por marketplace.
Del PVP al margen real: cada tarifa resta un escalón —comisión, DSF, FBA, almacenamiento, devoluciones, EPR, PPC, coste— hasta el margen que queda.

En el caso de BOOMFIT, el cliente con el que trabajo, fue exactamente esta cuenta la que cambió el resultado. La cuenta pasó de bloqueada a facturar más de 20.000 € al mes en seis meses, con en torno a un 30% de margen neto. Ese 30% no salió de subir el precio. Salió de controlar, una a una, las tarifas que este artículo enumera: la categoría y el umbral correctos, el FBA optimizado, la colocación a la entrada, el stock sin rotura ni exceso, las devoluciones bajo control, la DSF contada por tienda. El margen se construyó en los bordes de la cuenta.

Para no dejarte con la fórmula en la cabeza y nada en las manos, he montado una calculadora de margen que junta todo esto — comisión, DSF por tienda, FBA con recargo, colocación, almacenamiento, devoluciones, EPR y PPC — y te devuelve el margen real por unidad, marketplace a marketplace. Es la misma lógica de cuenta que usé en BOOMFIT, simplificada para que la puedas usar tú.

Abre la calculadora de margen de Amazon

Dónde te deja esto

Hemos hecho el recorrido completo: el acceso, la comisión y su precipicio, la DSF que te acompaña a todas las tiendas, la logística con su recargo, la colocación a la entrada, la tenaza del inventario, las devoluciones, la EPR y el PPC. Ninguna de estas tasas, por sí sola, te hunde. Juntas, e ignoradas, son la diferencia entre vender mucho y ganar dinero.

La diferencia entre las dos marcas que veo no está en el producto ni en el precio. Está en quién hizo esta cuenta. Una calcula el margen por unidad y por marketplace, después de cada tarifa, y fija el precio a partir de ahí — crece con beneficio. La otra mira la comisión del 15%, cree que sabe lo que gana, y descubre al cierre del trimestre que el margen se le escapó por los bordes. Vender era la parte fácil. El margen es donde se juega la partida. Y si lo que estás decidiendo todavía es si el canal te compensa, esa decisión previa tiene su propio análisis en si merece la pena vender en Amazon.

La pregunta correcta no es “¿cuánto cobra Amazon?”. Es “¿cuál es mi margen real por unidad, en cada tienda, después de todas las tarifas — y a partir de qué precio dejo de ganar dinero?”. Si no sabes responderla con números, ese es el primer trabajo pendiente, y conviene hacerlo antes de fijar precios, no después de llevar meses vendiendo con pérdidas sin saberlo.


Si eres fabricante o marca y estás montando precios para Amazon — o ya vendes y sospechas que el margen no está donde debería —, puedo decirte, antes de que fijes nada, dónde estás sangrando margen.

Es la fase Review de mi método R.O.I. (Review, Optimize, Implement): un diagnóstico que coge tu estructura de costes real, tarifa a tarifa y por marketplace, y te dice cuál es tu margen verdadero por unidad y a partir de qué precio dejas de ganar dinero. En lenguaje de negocio, no de Excel de agencia. Sin compromiso de seguir conmigo después. Trabajo con una sola marca por nicho a la vez, así que el diagnóstico también te dice si encajamos.

Mira cómo funciona en la página de servicios, o escríbeme con tu categoría y el marketplace donde vendes, y te digo dónde se te está escapando el margen antes de que fijes el próximo precio.

Fuentes


Aviso: este artículo tiene carácter meramente informativo y refleja la estructura de tarifas y el marco regulatorio vigentes en la fecha de publicación. Las tarifas de Amazon, la tasa de servicios digitales y las ecotasas cambian con frecuencia y varían por marketplace y por situación concreta. No tomes decisiones de precio o de operación basándote solo en este texto: confirma siempre las tarifas actuales en tu Seller Central y tu situación fiscal y regulatoria con un profesional cualificado en los países donde vendes.

Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta en total vender en Amazon en 2026?
No hay un número único: depende de la categoría, el precio y la logística. Como referencia, cuenta con 39 €/mes del plan Profesional, del 8% al 15% de comisión por referencia según categoría, la tarifa FBA por unidad (con recargo del 1,5%), la tasa de servicios digitales por tienda, y costes variables de almacenamiento, devoluciones y ecotasas. El margen se calcula por unidad, después de todo esto.
¿Qué comisión cobra Amazon por categoría en 2026?
Varía por categoría y por tramo de precio. En hogar es el 8% hasta 20 € y el 15% por encima; en salud y belleza, el 8% hasta 10 € y el 15% por encima; en ropa, 5%/10%/15% según los umbrales de 15 € y 20 €; en electrónica, el 7%. Hay una tarifa mínima de 0,30 € por venta en la mayoría de las categorías, que pesa mucho en producto barato.
¿Qué es la Digital Services Fee de Amazon y cuánto paga un vendedor español?
Es un recargo con el que Amazon repercute a los vendedores los impuestos digitales europeos. Una empresa establecida en España paga un 3% sobre la comisión en todas las tiendas —amazon.es y Alemania incluidas— y, desde el 20 de marzo de 2026, un 3% adicional sobre las tarifas FBA en Francia y Reino Unido. Obliga a calcular el precio por marketplace.
¿Cuánto cuestan las tarifas FBA en 2026?
Las tarifas FBA se cobran por unidad, según tamaño y peso (usando el peso volumétrico si es mayor que el real). Para artículos de tamaño estándar en los mercados continentales se sitúan aproximadamente entre 2,33 € y 5,50 € por unidad en 2026, con tarifas reducidas para productos de 20 € o menos. A todas se les suma un recargo de combustible del 1,5% desde abril de 2026.
¿Por qué subir un céntimo el precio puede destruir el margen?
Porque las comisiones de Amazon funcionan por tramos de precio. En hogar, por ejemplo, la comisión es del 8% hasta 20 € y del 15% por encima. Un producto a 19,99 € paga 1,60 € de comisión; a 20,01 € paga 3,00 €. Dos céntimos más cruzan el umbral y cuestan 1,40 € de margen por unidad. Con repricers automáticos, pon frenos en los umbrales.
¿Cómo calculo mi margen real en Amazon?
Calcula por unidad y por país: PVP menos comisión por referencia, menos la DSF de la tienda, menos la tarifa FBA con el recargo del 1,5%, menos la parte proporcional de almacenamiento, colocación a la entrada y devoluciones, menos la ecotasa (EPR) del país, menos el PPC por unidad, menos el coste del producto. Lo que queda es el margen real. Fija el precio después de esta cuenta, no antes.
Alejandro Grau
Alejandro Grau
Consultor de marketplaces · 5 años en Seller Central

Ayudo a fabricantes y marcas de España y Portugal a dejar de mirar la facturación y empezar a mirar el margen. Acepto un cliente nuevo cada vez.

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